Ciervo en el refugio Basondo, en Kortezubi

Ruta Fauna en Urdaibai: 3 días y 2 noches en familia

Hoy os proponemos una ruta muy animal, con mucho verde, para todos aquellos con sed de descubrir más sobre este lugar privilegiadoComo ya sabréis (no nos cansamos de repetirlo) Urdaibai es Reserva de la Biosfera por la UNESCO. Por un lado, porque es paso y zona de refugio para las aves migratorias, que la visitan por su rico ecosistema. Por otro lado, porque se trata de un entorno natural donde la actividad humana ha sabido integrarse y convivir sin dañar el medioambiente. Son motivos suficientes para que visitéis esos lugares que lo hacen tan especial, eso sí, siempre respetando la naturaleza de este rinconcito de la costa vasca.

Esta ruta puede durar lo que creáis conveniente. En nuestro caso, le hemos dedicado 3 días y 2 noches pero, por supuesto, todo depende del tiempo del que dispongáis y de vuestros gustos. Al final del post podéis ver la ruta completa en Google Maps.

Una ruta muy animal en Urdaibai

Creemos que es importante que sepáis cuál ha sido nuestra experiencia y porque nos hemos decidido por unos lugares y no por otros. Para empezar, contábamos con un acompañante de cuatro patas: Txoko (nuestra mascota), por lo que tuvimos que adaptar la ruta para que pudiera acompañarnos allá a donde fuéramos. De todos modos, os dejamos opciones con y sin perro, de forma que podáis amoldar vuestro viaje a las necesidades de toda la familia.

 

DÍA 1: Aves, castillos y caballos

Urdaibai Bird Center, un museo vivo de la naturaleza

 

Nuestra primera parada es el Centro de Interpretación de Aves, Urdaibai Bird Center. Si sois fanáticos de la ornitología, esta es una visita obligatoria y, si no es el caso, os aseguramos que será una experiencia muy interesante.

En el edificio principal no dejaréis de absorber información, descubriréis lo valiosa que es la reserva y sus marismas durante la migración de las aves y porque es tan importante su conservación. Os explicarán, con audioguías y vídeos explicativos, el tipo de aves que podéis ver en las diferentes épocas del año. También hay imágenes en directo en reservas de Noruega, Islandia y Kenia. Pero sin duda la joya de la corona es el observatorio de aves, desde donde podréis cotillear la vida cotidiana de estos animales y admirar el paisaje del estuario.

Si hacéis la visita con vuestro perro, no podréis acceder al edificio principal, pero existen dos casetas-observatorio al lado del Bird Center desde donde podréis observar las aves. Eso sí, no os olvidéis de los prismáticos, porque sino no veréis ni torta.  

Horario: durante el verano abren todos los días de 11:00 a 19:00 (echad un ojo a su web para otros horarios)

Precio: 5€ Adultos – 3€ Niños de 5 a 12 años.

 

Castillo de Arteaga, la huella de Napoleón III

 

Antes de llegar al próximo destino, os proponemos hacer una paradita en este precioso palacio neomedieval del siglo XV. El antiguo castillo fue hogar de la Emperatriz Eugenia de Montijo, esposa de Napoleón III; ahora encontraréis un hotel y un restaurante. Merece la pena parar a echar un vistazo y, si es posible, tomar algo en la cafetería que está abierta a partir de la 13:00.

En nuestro caso, llegamos demasiado pronto y además descubrimos que los perros no son bienvenidos en el interior del edificio, por lo que nos echamos unas fotitos con ese maravilloso castillo al fondo y empezamos a pensar en organizar una comilona allí, en plan romántico, con nuestras parejas.

 

Kanala, el tesoro secreto de Sukarrieta

 

De vuelta a nuestro bólido, nos dirigimos al barrio de Kanala. No es un lugar secreto ni mucho menos, pero no encontraréis masificación de turistas ni aglomeraciones. Además, en nuestro caso, yendo con Txoko*, era un sitio perfecto para relajarnos antes de comer.

En Kanala, decidimos tomarnos el bien merecido Txakoli de la zona, en este caso un Txakoli Amunategi (1,5€ la copa), en el Garito de Urdaibai (no es que nosotras lo llamemos así, es que es su nombre) y disfrutar de las vistas de las marismas y de las aves desde otra perspectiva distinta al observatorio. Os sorprenderá quizá por su sencillez, pero sin duda es el mejor lugar de la zona, tranquilo, apartado y con buenas vistas. Al lado veréis un pequeño cementerio, una pequeña ermita y, en la parte trasera de ésta, el típico frontón, junto a un pequeño parque (sí, todo muy pequeño).

Ya con la garganta hidratada con 2 txakolis por cabeza (se estaba muy agusto), decidimos que era hora de comer.

 

Restaurante Ermintxo

 

Escogimos comer en Natxitua, más allá de los límites de Urdaibai, concretamente en el Restaurante Ermintxo, que está dentro de la zona y donde se come bien, tanto menú del día, como a la carta. De todas formas, si vais con mascota (en Ermintxo no admiten perros) u os apetecen más unos pintxos, no hay problema, en cualquier bar-restaurante siempre tenéis esa opción.

 

Elantxobeko Zaldidxek

 

Tras la comilona, ¿qué mejor que un paseo de una hora a caballo para disfrutar de las vistas? El mejor sitio, sin duda, está en Elantxobe.

Si sois amantes de los animales y os dan reparo este tipo de actividades, no os preocupéis. José, de Elantxobeko Zaldidxek cuida a los caballos como se merecen, dejándolos ser ellos mismos. Cuando no están de servicio, están libres en el prado y eso se nota en su actitud. Si vais con perro, no hay problema, si es dócil puede acompañaros en el paseo. Os animamos a que le tiréis un poco de la lengua a José porque es una persona súper interesante y os contará mucho sobre lo especial de la zona y acerca de la relación que se puede llegar a tener con estos animales.

En nuestra aventura tuvimos la oportunidad de galopar, ya que los caballos se sintieron cómodos en nuestras manos y nos lo pasamos como enanas. El paseo te sumerge en la naturaleza, entre bosques, para llegar a uno de los rincones más especiales y desconocidos de Urdaibai. Pondríamos una foto, pero preferimos que quede como secretito para que lo disfrutéis en directo y dejéis que la experiencia os sorprenda.

Os dejamos el lugar exacto en Google Maps aunque, si tenéis cualquier tipo de duda, os recomendamos que llaméis por teléfono a José que es majísimo y os indicará con mucho gusto. Tendréis que ir en dirección a Elantxobe pero, justo después de Ibarrangelu, coger un desvío a la izquierda en dirección Casa Rural Ogoñomendi y subir hasta el final.

Para reservar no busquéis una web con un formulario, la mejor opción es el teléfono, incluso a través de Whatsapp.

Precio: Según ruta, unos 23€

Contacto: 639 425 283 y su Facebook

Para terminar el día: una de relax o una impresionante puesta de sol

 

Como el día habrá sido movidito, os dejamos dos opciones para acabar la jornada, que dependerán un poco de la hora a la que terminéis y de vuestras fuerzas.

Opción 1: Visita a Elantxobe

Ya que estamos en el encantador pueblo pesquero de Elantxobe, es una buenísima idea visitarlo, callejear (haréis piernas) y, si hace bueno y es pronto, incluso os podéis dar un chapuzón en la piscina natural del puerto y cenar allí mismo.

Opción 2: Subida a San Pedro Atxarre

Si todavía os quedan fuerzas, podéis subir a la ermita de San Pedro Atxarre y disfrutar de un hermoso atardecer con las mejores vistas panorámicas de Urdaibai.

Aunque no es una subida muy difícil, tras un día de visitas puede hacerse algo duro pero, si os animáis, estamos seguras de que no os defraudará.

Cómo llegar: Desde Elantxobe, salid del pueblo en dirección Ibarrangelua-Ea. Continuad hasta llegar a la carretera BI-3234, girando a la izquierda (seguid en dirección a Ibarrangelua), y aproximadamente en 2 km tendréis que volver a girar a la derecha para coger la carretera BI-4236. Desde esta carretera todo recto hasta Akorda Auzoa. Allí mismo tenéis marcado el recorrido a pie hacia San Pedro Atxarre.  

Y después de la caminata, y con la imagen del precioso paisaje en la retina, es hora de cenar. La mejor alternativa en esta zona, según nuestro gusto, es la Taberna Akorda, que está justo donde habréis dejado el coche. Allí encontraréis tanto raciones para picotear, como opciones para cenar en abundancia.

Creemos que ya es suficiente por un día, incluso pensaréis ¡Qué locas están éstas! 🙂 ¿Y para dormir? Nuestra recomendación es que escojáis algún hotel u hostal por la zona de Arteaga, para estar cerquita de los lugares que os proponemos para el día siguiente.  

 

DÍA 2 – Animales silvestres, pinturas rupestres y un bosque lleno de colores

Con el cuerpo relajado, el día 2 sigue también con movimiento, pero os dejamos una alternativa más relajada para los que necesiten un poco más de descanso.

 

Plan relax, Antzoras

 

Si no os apetece empezar la mañana a tope, podéis tumbaros a tomar el sol (si lo hay) y daros un bañito. Hemos escogido esta playa, porque está apartada de la masificación, es bonita y se puede ir con mascotas*. En cualquier caso, Laga y Laida están al lado para quien busque arena y servicios como socorristas, duchas, y chiringuito.

Basondo no es un zoo

 

Se trata de un refugio de fauna silvestre, y creemos importante la aclaración porque si fuese un zoo no lo incluiríamos en nuestra ruta. Allí cuidan de diferentes especies que han tenido alguna lesión que les impide volver a su hábitat o ya no existen en este territorio. Como dicen en su webSi quieres disfrutar a fondo de Basondo, lo ideal es traerse una guía de fauna, la cámara fotográfica e incluso unos pequeños prismáticos.”

Nosotras disfrutamos un montonazo de la visita, de hecho nos fuimos porque cerraban, sino seguro que nos hubiéramos quedado otras dos horas ¡Nos encantan los animales!  Pudimos ver, corzos, lobos e incluso linces. Vamos, una gozada de lugar. Además admiten mascotas, siempre atadas y no dejando que se acerquen demasiado a los recintos de ciertos animales. En nuestro caso, Txoko atraía todas las miradas y pudimos observarlos al acecho.

Precio: 8€ para los adultos y 5€ para los niños.

Horario: en verano y fines de semana de invierno: de 11:00 a 18:00 (para otros horarios, echad un vistazo a su web)

Cómo llegar

 

Llenar la barriga en Lezika

 

A poco más de 200 metros de Basondo se encuentra el restaurante Lezika. Tiene tanto raciones como menú del día y opción de comer a la carta. Pedimos un rico menú donde todo tenía muy buena pinta, aunque nosotras siempre nos decantamos más por el pescado (somos muy de mar). De todas formas, muy cerquita de Basondo está Marko Pollo, un asador donde también tenéis la opción de pedir raciones o menú del día.

 

Cuevas de Santimamiñe

 

Y tras la comilona nos dirigimos a las Cuevas de Santimamiñe, que están muy cerquita y no requieren mucho esfuerzo, para poder asentar la comida. Esta cueva es el yacimiento arqueológico más importante de Bizkaia, que nos demuestra como hace 14.000 años Busturialdea ya estaba poblado (qué viejos somos…).

Dentro de la cueva existen pinturas rupestres donde se pueden ver representados diferentes animales como bisontes, caballos, ciervos, cabras y osos pardos, también hay montones de estalactitas. Es una pena que en la actualidad y por asegurar la conservación de las pinturas, esa zona se encuentre cerrada al público. Aún así, se puede hacer un recorrido que empieza en la entrada de la cueva, donde están haciendo trabajos de excavación, y se acompaña de una visita virtual en 3D. La visita guiada es súper interesante y, aunque no podáis estar en la sala de las pinturas, sentiréis que ha valido mucho la pena.

Precio: 5€ y gratuita para menores de 6 años.

Horario: Se puede reservar a través del 94 465 16 57 / 94 465 16 60, en santimamine@bizkaia.net o allí mismo, en la oficina de información.

Aquí podréis encontrar más información.

Bosque de Oma

 

Se le conoce también como el Bosque Pintado y el responsable de esta locura es el artista Agustín Ibarrola. Seguramente habréis visto fotos de este curioso lugar pero lo más divertido es tratar de encontrar los dibujos que forman distintos árboles y que sólo se pueden ver desde puntos concretos, señalizados en el suelo. Es un lugar mágico que transmite mucha paz y te devuelve el contacto con la naturaleza.

Se encuentra muy cerca de Santimamiñe, por lo que no necesitáis coger el coche. Existen dos caminos que salen desde el parking de Lezika: Por un lado, un camino de carretera que os dejará justo debajo del bosque de Oma, donde luego tendréis que subir unos 300m de cuesta arriba bastante accesible pero empinada. La otra opción es un camino sencillo y amplio de montaña, entre bosques, con una cuesta más suave y continua que os dejará en la parte superior de Oma. Ambos se recorren en una media hora. Os recomendamos llevar calzado cómodo y, por supuesto, vuestra cámara.

 

Cenar bien para acabar el día

 

¡Aiii comer! ¡Cómo nos gusta!

En este caso, como vamos hacia el otro lado de la ría, os recomendamos que escojáis un restaurante por esa zona. Aquí os dejamos varias opciones para que hagáis vuestra propia elección. Cuando hayamos tenido el gusto de valorarlas os daremos nuestra opinión, aunque es difícil encontrar uno donde se coma mal.

Gernika

Murueta

 

Dónde dormir

 

Nosotras dormimos en el Eco-Hotel Rural Angiz, y sinceramente, recomendadísimo. El personal es muy amable, y desde la casa se pueden ver los viñedos de la Bodega Amonategi. Por supuesto, admiten perros (no íbamos a dejar al pobre Txoko sin alojamiento). Las habitaciones están decoradas con mucho gusto y se duerme relajadamente. El desayuno, aún no siendo el más variado, tiene productos de la zona, de muy buena calidad y ¡zumo natural!

Si necesitáis información turística, dejaos aconsejar, porque se conocen a la perfección la zona.

 

DÍA 3 – Delfines bajo vuestros pies

Ekoetxea + Avistamiento de cetáceos

 

En este nuevo día nos acercamos al mar, pero primero una parada en Ekoetxea (Torre Madariaga). Se trata de un centro donde nos muestran la importancia de la biodiversidad en Euskadi y los beneficios que tiene para los seres humanos ¡Muy interesante! Además, desde su edificio, una torre del siglo XV, se puede ver toda la zona del estuario de Urdaibai.

Aquí empieza la aventura de los cetáceos. Ekoetxea, junto con Hegaluze, nos da la oportunidad de disfrutar de la experiencia de ver a estos magníficos animales. Hay diferentes tipos de visita y todo depende del tiempo que tengáis. Las salidas suelen ser tanto por la mañana como por la tarde, dependen del día. Lo único que os decimos, es que la experiencia de ver a los delfines saltando y jugando con las olas del barco es una vivencia inolvidable. En nuestro caso, como íbamos con Txoko, no pudimos disfrutarlo, pero podéis preguntar en el propio Ekoetxe ya que hacen actividades muy distintas y quizá en alguna sí se pueda ir con perro.

Precio: 40€ para adultos y 28€ para menores de 12 años.

Más información: www.ekoetxea.eus

Por último, y si todavía os queda un poco de tiempo en este tercer día, os recomendamos que os acerquéis a Bermeo, os comáis unos ricos pintxos y visitéis este bonito pueblo. Os dejamos nuestra ruta Qué hacer un día en Bermeo para que no os perdáis nada. Y si os surge cualquier duda, no os cortéis y pregúntanos a través de nuestro contacto.

* Kanala es una playa poco concurrida y sin vigilancia en la que muchas personas pasean con sus perros y no hay ningún problema. Aún así, es nuestra obligación advertiros de que no existe autorización para animales y podrían multaros (aunque sería algo rarísimo), muy a nuestro pesar porque nos parece muy injusto que no existan espacios de este tipo donde los perros sean oficialmente bienvenidos. Para evitar cualquier queja y por responsabilidad con el entorno, os pedimos que recojáis los excrementos de vuestras mascotas y, en caso de que haya alguien a quien moleste su presencia, los atéis. 

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