La Navidad en Urdaibai: Tradiciones y Curiosidades

Ya llegan las Navidades y ¿habrá que hablar de ellas, no? Vamos a contaros las curiosidades que podéis encontrar si decidís acercaros a Urdaibai.

En nuestro trabajo de investigación no hemos encontrado muchísimas peculiaridades, pero sí que hay algunas que creemos que os interesarán. Y si conocéis algo que se nos haya escapado, estaremos encantadas de escucharlo.

Para empezar, no os sorprendáis si veis a un señor barrigón repartiendo regalos con la cara sucia de carbón el 24 de Diciembre, o si, en algunos pueblos de la zona, os encontráis de madrugada con una cuadrilla que va cantando por la calle.

La ilusión se llama Olentzero

Empecemos por mencionar al personaje Trending Topic de las Navidades: Olentzero. Porque aquí no es Santa Claus quien reparte regalos, sino un hombretón carbonero venido de las montañas más altas de Euskadi. Es en la tarde-noche de Nochebuena cuando Olentzero se convierte en un celebrity para los niños y es amado y temido por igual. Eso sí, los que le temen por su aspecto sucio y desaliñado, ¡también quieren recibir sus regalos! ¡miedosos sí pero tontos no! (Foto: eitb.eus)

¿Conocéis su historia? Tomad asiento que os vamos a contar un pequeño cuento:

Olentzero y su hada Madrina

 

Se dice, se cuenta, se rumorea, que Olentzero fue encontrado por un hada cuando era un bebé, en los bosques de Nafarroa y Gipuzkoa. Esta fantástica criatura le dio los poderes de la Fuerza, el Coraje y el Amor, por todo el tiempo que viviera, y lo entregó a una pareja de Baserritarras que no podían tener hijos.

Pasado el tiempo, cuando Olentzero ya se hizo mayor, entristecido por la pérdida de sus padres, decidió bajar al pueblo y hacer felices a los niños huérfanos regalándoles juguetes que él mismo fabricaba. Así lo hizo durante muchos años, hasta que un día una tormenta azotó el pueblo y un rayo alcanzó una de las casas. Olentzero entró y salvo a los niños del incendio, pero él no consiguió salvarse, dejando al pueblo muy triste con la pérdida. Entonces apareció el hada y le susurró al oído: tú has sido un buen hombre, lleno de fe y de buen corazón, no quiero que te mueras, por lo que vivirás para siempre, para hacer felices a los niños, regalándoles juguetes que tú mismo fabricarás y repartirás por todos los rincones de Euskal Herria.

Y a partir de ese momento Olentzero se puso manos a la obra, y cada año nos hace una visita llena de ilusión, que sobretodo podéis ver en las caras de los niños (y de algunos mayores)..

El otro Olentzero

 

No siembre a este personaje se le ha tenido por un hombre majo y cariñoso que reparte regalos a niños y no tan niños. Por los pueblos de Navarra y Gipuzkoa las historias que se contaban no estaban tan llenas de brillitos y felicidad.

Por un lado se decía que Olentzero bajaba a los pueblos la noche de Nochebuena, cuando los vecinos dormían, y entraba por la chimenea de las casas en busca de calor. Era muy importante tener la chimenea bien limpia, porque sino Olentzero se cargaba a todos los habitantes de la casa con la hoz que llevaba (qué majo, ¿verdad?). En otros lugares se advertía a los niños de que no podían salir de casa porque Olentzero vendría con su hoz para cortarles el cuello. Los niños y niñas asaban castañas, para asustar a Olentzero con el sonido del danbolin (tamboril).

En otros pueblos la cosa no era tan dramática y lo tenían por un personaje bueno, pero de lo único que se avisaba, era de que Olentzero podía llegar borracho y sucio de carbón.

A Olentzero también se le relaciona con el solsticio de invierno, y la renovación de la naturaleza y el sol. De hecho, en algunos pueblos, la noche de Nochebuena se sacaba un muñeco hecho de paja y trapo, y lo quemaban en la plaza. Tanto el tronco que ardía en las chimeneas, como el muñeco que ardía en las plazas simbolizaban el tiempo pasado, dejando el camino libre al año nuevo que llega.

¿Cómo cambian las historias, verdad?

Cantando en Navidad

Aquí también es típico cantar villancicos que alegren las Navidades, pero tenemos una peculiar tradición y más os vale abrigaros y no sucumbir al sueño si no os lo queréis perder.

 

Marijesis

 

Se trata de un grupo que recorre las calles cantando en verso el nacimiento de Jesús, durante las nueve noches anteriores a la Navidad, convirtiendo el gélido aire nocturno de Diciembre en canciones. El grupo va presidido por el/la solista y unos metros por detrás el coro le sigue respondiendo a los versos que propone. Esta tradición era común prácticamente en toda Euskal Herri, pero con el paso del tiempo solamente se mantiene en unos cuantos pueblos.

Aquí, en Urdaibai, es posible disfrutarlo en pueblos como Muxika e Ibarrangelua, pero las más famosas son las de Gernika, y allí que nos fuimos nosotras la madrugada del 17 al 18 para contaros de primera mano la experiencia.  

La ronda en Gernika comienza a las 4 de la mañana delante de la vieja puerta de la preciosa iglesia Andra Mari. En ese momento el/la solista y la comitiva se arrodillan y comienzan a recitar los versos. Empieza entonces la ronda en sentido contrario a la agujas del reloj durante aproximadamente 1 hora 45 minutos.

Antiguamente la ruta se hacía sobretodo en el casco antiguo, pero con lo que ha crecido Gernika en los últimos años, intentan abarcar todo el pueblo y por eso la ruta cada noche es diferente.

En las canciones se explica la historia sagrada. Desde el comienzo con Adán y Eva hasta finalizar con el nacimiento de Jesús y la llegada de los Reyes Magos.

La última noche se alarga hasta las dos del mediodía, dividiéndose en tres rondas. En la última ronda, a las 10 de la mañana un grupo de txistularis se une a la comitiva y comienza la recogida de dinero, que va destinada a  ONGs locales. Una vez terminada esta última ronda ¿Adivináis que hacen? Pues bien merecidamente se van de Txikiteo.

Puede parecer que es un gran sacrificio, que lo es, pero amenizan la ruta con chocolate caliente, paradita en la panadería Labakoa, un poco de Anís y al finalizar la ronda de cada noche, un poco de tortillita para seguir con fuerzas el día, porque el mundo no se para y los que trabajan o estudian tienen que seguir con las obligaciones diurnas.

Si os ha parecido interesante la tradición aquí tenéis más información.

 

Cantando, pero de día

 

En otros pueblo, el sacrificio es menos, pero también es tradición salir a cantar de casa en casa el día de Nochebuena. Por lo general son los niños los que se animan y a cambio la gente les da dinerito, turrón o polvorones; no sabemos si agradecidos por las canciones o agradecidos por que terminen. Nosotras de pequeñas lo hacíamos por Bermeo, visitando caseríos con nuestras trikitixas y nuestras caritas de sinvergüenzas

Comidas

Y después de tanto andar y cantar, llegó la joya de la corona: las comilonas que nos pegamos en Navidad. Por algo hay tantos que en Enero se apuntan al gimnasio (aunque luego se quede simplemente en una declaración de intenciones).

Como véis, no hay mucha diferencia con un menú típico de Navidad. Sobretodo en los pueblos de costa, las mesas se llenan de marisco, pescados y gulas (en otros tiempos eran angulas pero ahora son prohibitivas) y también caracoles. ¿Los habéis probado? Tienen tanto amantes como detractores, es de esas comidas que o te encantan o las odias.  

¿Cual es el menú más típico en vuestra casa?

Año nuevo, vida nueva ¿no?

Aquí para demostrar que vamos a empezar con ganas y cumpliendo los objetivos marcados, nos planteamos retos muy… ¡muy de por aquí! (Foto: Txato Etxaniz)

Desde partidos de futbol, chapuzones en las cálidas aguas del cantábrico (nótese la ironía) o subidas a ermitas o montes.

En Urdaibai es tradición subir al monte Ereñozar y visitar la preciosa ermita de San Miguel son sus impactantes vistas de todo el estuario. Pero sin duda, la subida más famosa, al menos para los Bizkainos, es la que corona la cumbre de Gorbea. De hecho, ese día la subida a la cima parece la Gran Vía (en nuestro caso diríamos de Bilbao).

¿En vuestras ciudades también se hacen este tipo de cosas? ¡sorpendednos!

Los Tres Mágicos Reyes

En los pueblos de costa de Urdaibai, como Bermeo, Mundaka y Elantxobe, llegan por el mar, y, por ejemplo, en Gernika, por tren.

Y como los Bermeanos somos un poco diferentes, es el dia de la víspera de Reyes cuando hay ¡Fiestón! Las cuadrillas se juntan para cenar y después llega el desmadre, da igual que sea un viernes que un martes, ¡el ambiente está asegurado!

La verdad, que en comparación con la fiesta de Fin de Año, a esta le tenemos un especial cariño.

Pues esto es lo que creemos más destacable de las tradiciones y festejos Navideños. ¿Tenéis algo así en el lugar en el que celebráis la Navidad? ¿Algo diferente? Contadnos, que nos interesa mucho conocer cómo son las cosas en otros sitios.

Conocemos la tradición Catalana del Tió de Nadal , el tronco al que se le da de comer y literalmente caga regalos. ¿Curioso verdad? También conocemos pueblos donde los Reyes Magos son tan majos que van de casa en casa entregando en mano los regalos a los niños. Y a nosotras que siempre nos decían que no les podíamos ver, porque sino nos quedábamos sin regalo….

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