Elantxobe

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El pueblo vertical

En los límites de La Reserva de la Biosfera de Urdaibai, se encuentra Elantxobe, un pueblo suspendido del cielo y protegido de los fuertes vientos del norte por un enorme peñón, el imponente Ogoño. Su fama le precede y no engaña a nadie., nos encontramos con este pequeño tesoro pesquero con una curiosa historia a sus espaldas; pasó de ser un barrio pesquero de Ibarrangelu, a ser un pueblo independiente.

Tiene grandes atractivos turísticos que se pueden disfrutar en poco espacio de tiempo. Desde el pintoresco puerto deportivo o sus imponentes acantilados, hasta monumentos históricos, como el Convento de los Franciscanos, las iglesias de Santa Eufemia y Santa Maria, el Ayuntamiento, el Casino y la Torre Ercilla.

En los límites de La Reserva de la Biosfera de Urdaibai, se encuentra Elantxobe, un pueblo suspendido del cielo y protegido de los fuertes vientos del norte por un enorme peñón, el imponente OgoñoSu fama le precede y no engaña a nadie. A poco más de 20 minutos de Gernika y 40 minutos de Bermeo nos encontramos con este pequeño tesoro pesquero con una curiosa historia a sus espaldas; pasó de ser un barrio pesquero de Ibarrangelu, a ser un pueblo independiente.

Su origen está en 1524, cuando un grupo de pescadores se asentó a las faldas del barrio de Elantxo (que luego daría nombre a Elantxobe: “Debajo de Elantxo” en euskera) buscando un lugar seguro para atracar sus barcos. Poco a poco, este refugio de mar fue creciendo, y ya en 1783 tenía su propia cofradía de pescadores. Más o menos en esa época se empezaron a construir los dos espigones pequeños y, más tarde, los dos exteriores. En 1833 se separó de Ibarrangelua y en 1854 pasaba a formar parte de las Juntas Generales de Gernika.

No dejes de callejear por sus empinadas cuestas, y descubre preciosos rincones, como por ejemplo la iglesia San Nicolás de Bari, fundada en 1803 y construida gracias a la cofradía. Se encuentra en la plaza del pueblo, la única explanada en medio de tanta cuesta. Desde cualquiera de los puntos que se encuentran en la subida a la parte alta del pueblo, podrás disfrutar de las mejores vistas, llegando incluso a ver en días muy despejados la costa Guipuzcoana.

La pesca ha sido el principal motor de la economía durante décadas pero ya poco queda de la flota pesquera que se resguardaba en este perfecto refugio de Urdaibai. Su puerto, como el de muchos pueblos de la costa, está al servicio y disfrute de sus habitantes y de los visitantes. Y no es para menos, sus aguas cristalinas te llaman a darte un buen chapuzón, aunque si no te emociona tanto la idea, siempre puedes refrescarte en la preciosa piscina natural, en pleno puerto. Además, como no puede faltar en Euskadi, podrás disfrutar de ricos pescados de temporada en los restaurantes que hay en primera linea o tomarte un par de pintxos.

Hablando de pescadores y pescados, sería un delito no mencionar la atalaya de Elantxobe, que no es otra que Ogoño. No es casualidad que todos los pueblos de la costa cuenten con un lugar alto llamado atalaya, y es que desde allí los marineros miraban al mar en busca de ballenas o un buen banco de peces.

Y seguro que si hablamos de la fiesta más famosa de Elantxobe te sabes la respuesta ¿verdad? Pues no, oficialmente no es el día de la Madalena su festividad, sino un mes antes, el día de San Pedro, el 29 de junio. También, el 6 de diciembre se celebra San Nicolás de Bari.

Si quieres saber más sobre como disfrutar de este espectacular pueblo, aquí te dejamos una propuesta. Pero si lo que buscas es una visita más movidita, aquí podrás descargarte una ruta por Ogoño y enloquecer con la imponente panorámica que te regalará al llegar a su cima.