Un día de Navidad en Gernika

Hagamos un plan Navideño en Urdaibai. Nuestra propuesta: Acercarnos a Gernika. ¿Porqué Gernika? Por sus tiendas, ambiente y planes, que podemos combinar en los días de invierno. Además, seguro que todavía os quedan regalos por hacer para Reyes, e incluso para el temido amigo invisible.

Museo de la paz y mural de “Guernica”

Nuestra primera parada es el Museo de la Paz. Nos parece una muy buena idea añadir un poco de cultura a la ruta, y porque no, hablar de paz en estas fechas donde las buenas acciones están en la mente de todos (y en los villancicos).

En el museo, podréis aprender mucho sobre la historia de Gernika, ver un vídeo donde se recrea el bombardeo de Gernika, que pone los pelos de punta, y terminar la visita hablando del concepto “paz”.

A la salida podéis ir a ver el mural del “Guernica” de Picasso, regalo que hizo la Asociación de Ceramistas de Valencia a la villa de Gernika. Aquí tenéis su ubicación, para que no os perdáis. Justo debajo podéis leer “Guernica Gernikara”, que quiere decir, el Guernica a Gernika.

Muy cerquita encontraréis la Iglesia Santa María, justo en la parte de arriba de la plaza donde se sitúa el museo y a pocos metros de la Casa de Juntas. Tardaron 100 años en construirla y, el resultado de tanto tiempo, es una combinación de estilo gótico en la portada (la parte que está encima de la puerta) y renacentista en el interior. Da gusto fijarse en las diferentes piedras, detalles, figuras y decoración que la componen. La miraréis con otros ojos si sabéis que es una de las supervivientes del bombardeo, aunque su casa parroquial y todos los archivos que había en ella se vieron muy afectados.

Belén en la Ermita Santa Lucía

Si en vuestra visita estáis acompañados de pequeños (o grandes) exploradores, os recomendamos acercaros a la Ermita Santa Lucia, en el barrio de Lurgorri o Zallo. Podéis jugar a una especie de Buscando a Wally para intentar encontrar objetos en un asombroso Belén que hay en su interior. Nosotras fuimos a verlo recomendadas por una amiga que vive por allí cerca, pero sin ninguna expectativa, y nos sorprendimos disfrutando como enanas. Una vez tus ojos entran en el decorado, tienes la sensación de estar en un pueblo de verdad. Echad un ojo a todas las puertas y ventanas porque esconden más y más detalles. Por cierto, a nosotras nos falto encontrar todos los ratoncitos,  ¡A ver si vosotros lo encontráis todo! ¡Suerte!

Compremos los regalos

Si todavía os quedan regalos que pedir a los Reyes Magos, acercaos al centro de la Villa y pasead por las tiendecitas para coger ideas al son de los villancicos que animan las calles.


Además, este año la asociación de comercios ha organizado un concurso de decoración navideña, por lo que no solo os podréis entretener con lo que ofrecen, sino también con la decoración de los escaparates. Y si termináis comprado algo en alguna de las tiendas que participan en el sorteo, podréis votar por el que más os haya gustado.

¿Algo calentito?

 

Después de callejear y quedarnos con los dientes largos con todas las cosas bonitas que vimos en las tiendas, nosotras decidimos que era hora de una buena merienda (no perdonamos la merienda nunca). Terminamos yendo a la mítica pastelería Omago (c/Ocho de Enero, 10) para disfrutar de un Colacao calentito con Napolitana. Allí es donde iba yo (Nerea) con mi amuma (abuela) de pequeña cuando la acompañaba a tomar el cafe con su hermana. Cierto es que la edad media del local raramente baja de los 70 años, pero tiene una barra con ricos pasteles que hacen las delicias de los más golosos. ¡Ademas ahora en Navidades tenéis que ir a probar sus turrones!

Pero si lo que más os gusta para merendar es algo salado, en cualquier rincón de esas misma calles encontraréis bares con pintxos (raro es no encontrar algún pintxo en un bar de Euskadi).

Luces Navideñas

Las luces navideñas de Gernika son peculiares, ya que además de dar un ambiente festivo a las calles, son imágenes de los edificios más representativos de la villa. No dejéis de visitar el árbol navideño que está justo enfrente del Museo de la Paz (si habéis ido al museo lo habréis visto), y la calle Pablo Picasso. Además, una vez allí, podéis seguir con el poteito de la tarde para culminar el día, o comer en alguno de los restaurantes que hay en la misma calle.

Y de regalo para los más peques, acercaos al parque infantil Babesleku y veréis que contentos se ponen con la piscina de bolas.

¿Qué tipo de planes organizáis en las ciudades o pueblos que visitáis en Navidades?

No Comments

Post A Comment