Un día en Gernika-Lumo: qué ver y qué hacer

Si os animáis a descubrir nuestra maravillosa Reserva de la Biosfera, una de las visitas obligatorias de Urdaibai es la villa de Gernika-Lumo. Hay muchas cosas que ver y hacer, por lo que hemos querido resumir lo más relevante y lo que más nos gusta a nosotras, en un solo día ¡Menudo reto!

Seguro que ya sabéis que aquí está la Casa de Juntas, junto al famoso Árbol de Gernika, el Museo de la Paz y muchas referencias al bombardeo sufrido el 26 de abril de 1937. Pero no nos vamos a quedar solamente con un pasaje triste en nuestra historia, ya que Gernika es un pueblo con mucha vida y con gente maravillosa con la que merece la pena mezclarse.

Queremos mostraros un video lanzado desde el ayuntamiento para impulsar el comercio local, donde os podéis hacer una idea del ambiente del pueblo:

 

Empezaremos la ruta contextualizando el pasado del Gernika-Lumo, y para ello, qué mejor que un poco de cultura mañanera.

Tres en uno mañanero:

 

Aprovechando que tres de los lugares obligatorios que visitar en Gernika están juntitos, os proponemos un intensivo para que no tengáis la sensación de que se os ha quedado corta la visita.

Museo Euskal Herria.

 

Ya os contábamos en nuestro post sobre el Museo de Euskal Herria lo que podréis ver en él: un espacio para sumergirse en nuestra cultura, historia y política. Nos parece un planazo para aquellos que quieran profundizar en el lugar que visitan y así entender y apreciar mejor, e incluso disfrutar más, de nuestra compañía.

Y después de esta masterclass sobre los euskaldunes, os proponemos un relajante paseo por uno de los parques urbanos más bonitos de Urdaibai.

Paseo por el Parque de los pueblos de Europa

 

Parque de los pueblos de Europa, escultura

Se trata de un parque que representa las 4 estaciones Atlánticas, o sea que imaginaros la belleza que tiene que ser visitarlo en cualquier época del año, pero sin duda nuestra recomendación es hacerlo en otoño o primavera. Una vez pasado el estanque con muchos patos (y patitos), un riachuelo y los árboles de todos los tamaños y colores, al final del parque os encontraréis con dos imponentes esculturas: las esculturas de Chillida “Gure aitaren etxea” (La casa de nuestro padre) y Henri Moore “Large Figure in a Shelter” (Gran imagen en su refugio).

Casa de juntas y Árbol de Gernika

 

Culminamos la ruta pre-comida con la visita a la Casa de Juntas y al viejo y nuevo Árbol de Gernika. Afortunadamente, este emblemático edificio no fue destruido por el bombardeo, y menos mal; hubiera sido una auténtica lástima no poder disfrutar de él en la actualidad.

Hay dos cosas que sin duda son las más impresionantes: la sala de Juntas, donde hoy todavía se realizan los plenos, y la imponente vidriera de 235m2 donde se puede ver frente al árbol de Gernika a un hombre sosteniendo un libro en el que pone “Lege Zarra” (ley vieja) y debajo, a un grupo de arrantzales (pescadores), aldeanos y mineros.

Ya os dejamos descansar para que podáis digerir toda esa información y os proponemos un restaurante muy de Gernika para comer.

Comida rica y casera: Boliña el Viejo

 

Era para nosotras uno de esos restaurantes a los que sí o sí teníamos que ir, y no precisamente por ser un lugar estéticamente llamativo. Es de esos establecimientos donde sabes que vas a comer bien, sin pretensiones de ningún tipo: comida casera, rica y abundante. También influyó que todo el mundo que ha ido a comer allí nos haya hablado maravillas.

¡Y no defraudó! De primero comimos unas croquetas de jamón y una rica sopa de pescado (que entró de vicio, con el frío que traíamos en el cuerpo). De segundo, unos chipirones en su tinta (deliciosos) y bacalao a la vizcaína, acompañado, como es habitual, por vino de la casa, agua y pan. Todo ello en fin de semana por 20€.

En este segundo tramo de la ruta, y aunque nos gustaría que no existiera, vamos a centrarnos en aquel fatídico día que hizo famosa a la villa de Gernika.

 

Museo de la Paz

 

Sería un pecado marcharse de Gernika sin ver el Museo de la paz, que nosotras (y tenemos pecado) hemos tardado todo un año en ir a visitar. Un lugar hecho para la reflexión, que creemos muy necesario. Es casi imposible que alguien entre en este edificio y salga indiferente a las atrocidades que se han sufrido y se sufren en el mundo; pero también se sale con un halo de esperanza y de motivación para creer que todos podemos poner nuestro granito para que las cosas sean mejores para todos (y sí, os aseguramos que así de intensos acabaréis la visita). Cuando salgáis del museo, merece la pena desplazarse unas pocas calles hacia arriba para ver el mural del “Guernica” de Picasso.

Y así, creemos que puede estar terminado lo que para nosotras es casi obligatorio visitar en Gernika. Por supuesto, nos dejamos muchas cosas, pero un día da para lo que da. Ahora toca la hora del recreo y que cada uno elija entre las siguientes opciones para terminar el día.

 

Poteo

 

Ir de vinos en Euskadi: txikitos, txakoli, baltza, zuria (ardau)Sí ya consideráis que ha sido suficiente el trote, una opción puede ser ir de poteo por los bares de Gernika; tanto por el casco antiguo como por la calle Pablo Picasso y la que le continúa, Industria Kalea. Si teméis no saber qué pedir o cómo hacerlo, os dejamos nuestra Guía para ir de bares en Urdaibai.

Pero si el cuerpo sigue pidiendo marcha, no os preocupéis que Gernika ofrece más trote:

Búnkeres antiaéreos

 

Complemento ideal después de la visita al Museo de la Paz. Solo dos de los cuatro búnkeres de Gernika se pueden visitar de forma gratuita, y además son los únicos de Euskadi abiertos al público. Uno de ellos se encuentra en el Pasealeku y el otro junto a la antigua fábrica de armas Astra (hoy más bien una fábrica de cultura). 

Nosotras no tuvimos la suerte de encontrar abierto el que se encuentra al lado de Astra, esperemos que vosotros seáis más afortunados.

Jai Alai

 

Se trata del frontón de cesta punta en activo más grande del mundo. Y por si no lo sabíais (nosotras tampoco) este peculiar deporte vasco es considerado por el libro Guinness de los Records, el deporte de pelota más rápido del mundo. Si estáis interesados en saber más, se ofrecen demostraciones para grupos. Informaos llamando al 658 750 627

Lumo

 

Probablemente os preguntéis, porque Gernika siempre lleva pegado el nombre de Lumo (que de hecho Gernika-Lumo es su nombre oficial y nosotras pecamos mucho de omitirlo). Durante mucho tiempo, ni más ni menos que durante los siglos XVI, XVII y XVIII, los enfrentamientos por problemas limítrofes y jurisdiccionles entre Gernika y la anteiglesia de Lumo, y también la vecina Ajangiz, fueron por así decirlo, los protagonistas de los titulares (o los cotilleos); hasta que en el 8 de enero de 1882 Gernika y Lumo se unieron, surgiendo así el nombre de Gernika-Lumo (contado de forma muy resumida).

Y si queréis saber un poco más… se dice, se cuenta, que el conde Don Tello, allá por el 28 de abril de 1366, decidió separar por decreto un barrio de Lumo llamado Gernika, y concederle a este la categoría de villa y potestad para hacer un mercado semanal (mirad si es importante el mercado). Además de una muy agradable caminata, si decidís ir  a Lumo, podréis echar un vistazo a la Iglesia renacentista de San Pedro de Lumo del siglo XVI.

Lunes Gernikes

 

Y si por algo es famoso Gernika, a parte de por el bombardeo, es por su mercado. Siempre los lunes, y siempre con los mejores productos de Urdaibai. Como nos cuentan en la página oficial de Gernika-Lumo, hay un dicho que explica a la perfección el ambiente que os encontraréis si esta ruta la hacéis un lunes “Lunes gernikés, golperik ez”, lo que viene siendo, “el lunes ni golpe”. Así que ya sabéis, pasaros por por el mercado (eso sí, por la mañana) y a disfrutar con los olores y sabores de los productos de Urdaibai ¿Queréis saber cuales son los más típicos? Descubridlo en nuestro post sobre los Productos típicos de Urdaibai.

 

¿Què os ha parecido? ¿Creéis estar preparados para un intenso día en Gernika? Y que conste que nos hemos dejado muchas joyas por el camino, qué aprovecharemos para regalaros en otro post 🙂

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