Casa de Juntas y Árbol de Gernika, un paseo por la historia

Aunque cada día nos vamos dando más cuenta, no deja de sorprendernos la cantidad de historia que guarda el pueblo de Gernika en todos sus rincones. En el (desgraciadamente) famoso bombardeo, no sólo se destruyeron casas y edificios, sino recuerdos, fotografías, libros e historia en general. Por suerte algunos edificios se salvaron de milagro, y menos mal, porque sería una auténtica pena que hubiese desaparecido un símbolo histórico como el que os enseñamos en este post.

Si cogiéramos la máquina del tiempo y viajásemos 700 años atrás, nos encontraríamos a los representantes de cada pueblo (anteiglesias entonces) reunidos en este mismo punto y decidiendo sobre leyes, buscando solución a los problemas de sus vecinos, etc. Por aquel entonces la cosa era mucho más humilde, había un árbol y una ermita, la de Santa María la Antigua. Generalmente se reunían a la sombra del árbol y, si hacía mal tiempo (que seguramente entonces también era habitual), dentro de la ermita.

¿Por qué es tan importante la casa de Juntas de Gernika?

La Casa de Juntas de Gernika es un edificio majestuoso, de estilo neoclásico, que está muy cerca del Parque de los Pueblos de Europa y del Museo Euskal Herria. Se construyó sobre la ermita de Santa María en 1826 y aunque se le llama Casa de Juntas a todo el espacio, las Juntas Generales de Bizkaia trabajan de puertas adentro. Para entenderlo de forma fácil, sería como el “Congreso de los Diputados” pero a nivel provincial, el lugar donde se reúnen los representantes políticos de los vizcaínos y se toman las decisiones que afectan a Bizkaia: impuestos, presupuestos, etc.

El espacio principal, y el más importante, es la Sala de Juntas, donde hoy en día todavía se hacen los plenos. Nada más entrar notaréis ese aura institucional que tienen los lugares donde han pasado cosas importantes. Veréis una gran lámpara de araña colgando sobre vuestra cabeza y, en las paredes, cuadros de los que fueron Señores de Bizkaia y sus juramentos. Como curiosidad, en Bermeo siempre hemos oído que antiguamente, hasta que no llegaba el representante bermeano, que ocupaba el primer asiento y tenía el primer voto, no podía empezar el pleno.

Y una vez paséis a la siguiente sala, no podréis dejar de mirar arriba porque una enormísima vidriera de 235m2 es la gran protagonista. En ella se puede ver frente al árbol de Gernika a un hombre sosteniendo un libro en el que pone “Lege Zarra” (ley vieja) y debajo, a un grupo de arrantzales (pescadores), aldeanos y mineros. En el marco de esta vidriera aparecen diferentes edificios que simbolizan los diferentes territorios de Bizkaia. Os podéis entretener un rato buscando el de Bilbo, el de Bermeo o el de Gernika, entre otros.

Una biblioteca de esas en las que apetece leer

Nerea, mirando ideas para amueblar su futuro salón

El famoso árbol de Gernika

Salgamos al exterior y volvamos a aquel árbol donde se reunían en el s.XIV. Para empezar hay que aclarar que el árbol de Gernika no ha sido siempre el mismo y ha habido al menos cuatro distintos antes del actual, aunque siempre son hijos del árbol anterior. Hubo incluso uno de ellos que no vivió más de 10 años y, después de ese árbol fugaz, se plantó el que podéis ver ahora. Por lo tanto, no os esperéis un roble grandioso, todavía es un bebé ¡que esperemos que dure muchos años!

Nada más entrar al recinto, a mano derecha, encontraréis una especie de monumento con el tronco de uno de los árboles que, aunque no es el primero, es el más antiguo del que hay restos. El árbol oficial, en el que el lehendakari jura su cargo, está justo al lado del edificio de la Casa de Juntas, en un recinto vallado.

Según hemos leído, porque no se podía entrar hasta allí, hay una placa al lado del árbol con las palabras que dijo el primer lehendakari en 1936 y que son las que se utilizan cada vez que un nuevo presidente jura su cargo.

Y entonces… ¿Cuál es la diferencia entre el edificio y el árbol?

Aunque en un inicio tanto el edificio como el árbol tenían la misma función, hoy en día hablamos de cosas distintas. Explicado rápido (y seguramente con poca precisión), la casa de Juntas es el lugar donde los representantes de Bizkaia, los que votamos los vizcaínos, toman decisiones sobre la provincia. El árbol, por su parte, es un símbolo de los euskaldunes, un lugar que, una vez cada cuatro años (si no hay jaleo), se convierte en el protagonista, cuando el lehendakari elegido por todos los vascos se acerca allí a jurar su cargo.

¿Os parecen suficientes motivos para acercaros a hacer una visita? No os ocupará más de una hora y saldréis con la sensación de conocer un poquito más sobre la historia de este pequeño trozo del mundo llamado Euskadi.

Horario

  • De 10h-14h y de 16h- 18h
  • De Junio a Septiembre abren hasta las 19:00
Precio

  • ¡Gratis para todos!
  • Cuando hay pleno, no se permite el acceso a la Sala de Juntas
Servicios

  • Visitas guiadas (cita previa) en euskera, castellano e inglés
  • Sala de audiovisuales

 

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